¿PODEMOS RENUNCIAR A SER FELICES EN EL TRABAJO?

Actualizado: 17 de oct de 2018



Se ha comprobado que las empresas con empleados felices llegan a aumentar su productividad hasta en un 40%, mejoran el servicio de atención al cliente hasta en un 25% y reducen el absentismo en un 50%.


Definamos felicidad


Todo el mundo quiere ser feliz. Es más, todo el mundo se merece ser feliz. Este no es un pensamiento nuevo, los filósofos Aristóteles y Epicuro ya analizaban la felicidad. Si preguntamos a una persona si quiere ser feliz, ¿qué te responde?, no conozco a nadie que te diga que no quiere ser feliz. Pero, ¿qué es la felicidad?


La felicidad es un estado en el que el ser humano está a gusto consigo mismo, se siente comprendido, como diría Mihaly Csikszentmihalyi, entra en un estado de “flow”, un estado de fluidez suprema.


Una persona feliz tiene los siguientes síntomas:


  • Se siente mejor consigo mismo

  • Se siente importante, grande

  • Siente que su vida vale la pena

  • Está contento, sonríe

  • Encuentra a más personas que le quieren y le comprenden

  • Le hace más productivo

  • Contagia su felicidad al entorno


La felicidad aparte de ser un anhelo en sí mismo, tiene efectos probados científicamente dentro de las organizaciones. Está demostrado que las personas felices son más eficientes, en términos de empresa son más rentables.


¿QUÉ IMPULSA EL ÉXITO DE UNA ORGANIZACIÓN?


Si preguntas a un empresario ¿Qué es lo más importante en una empresa?, espera a ver qué te responde. Posiblemente diga que lo más importante es la estrategia, la imagen de marca, las ventas, el posicionamiento, la facturación, las relaciones con los proveedores, la calidad …


Pero … ¿Sin qué sería imposible trabajar? ¿Sin un teléfono, un ordenador? … No, la respuesta es sin personas. Una empresa sin personas no puede trabajar.


Ya puedes ser la mejor empresa del mundo, la más conocida, la más grande, la más lo que quieras que sin personas que trabajen en ella, no será nada.


Lograr el éxito requiere del compromiso y la motivación de los empleados.


Para combatir la competitividad es muy importante la GESTIÓN DEL TALENTO. Hoy en día existe una “guerra de talentos”.


Las organizaciones ahora ofrecen una gestión del talento, que no es otra cosa sino motivaciones y retos emocionales que complementan el salario. Tenemos que valorar a los empleados mucho más como personas que como trabajadores.


Ventajas de la gestión del talento:


  • Prevenir la fuga del personal más cualificado

  • Aumento de la rentabilidad

  • Reducción del absentismo

  • Mejora del clima laboral

  • Mejora de calidad del servicio


¿Cómo mejorar el talento de manera efectiva?:


  • Fomentando entornos de trabajo agradables, saludables y positivos

  • Fomentando la comunicación y la interacción personal, tanto a nivel horizontal como vertical

  • Ayudando a cada una de las personas a desarrollarse tanto profesional como personalmente

  • Participando todos los niveles de la organización, empezando desde la cabeza de la misma


Tipos de salario emocional:


  • Oportunidad de crecimiento profesional

  • Desarrollo personal

  • Flexibilidad laboral

  • Beneficios sociales

  • Días personales

  • Espacios lúdicos de comunicación

  • Formación

  • Actividades de voluntariado

  • Conocimiento de la cultura y de los valores de la organización

  • Ser parte de las decisiones de la organización

  • Reconocimiento del trabajo hecho

  • Conocimiento del valor que tiene nuestra labor en la satisfacción del cliente

  • Liderazgo y delegación de funciones claras


Valores a desarrollar por la organización:


Emociones positivas:


Reflejan la cantidad de palabras y emociones positivas que vamos sintiendo

Provocar la comunicación positiva y los actos positivos

Eliminar las palabras y las emociones no positivas


Incorporar:


Conseguir involucrar a las personas en sus tareas

Hacer sentir que esa tarea es importante


Relaciones confiables:


  • Manejar las relaciones de forma constructiva

  • Que esas relaciones sirvan de protección y apoyo


Significado:


Fomentar la pertenencia a algo mayor que uno mismo

Ayudar a otros siempre nos llena de orgullo


Logros y reconocimiento:


  • Implica establecer metas que nos motiven y una vez alcanzadas nos hagan sentirnos competentes

  • Si tenemos reconocimiento seguro que aceptaremos nuevos retos


LA CULTURA DE EMPRESA


La cultura de la empresa es la dirección empresarial de la misma, es su brújula. Es el conjunto de valores y comportamientos que quiere transmitir. Esta cultura establece los valores más importantes que van a guiar las decisiones y las conductas de los trabajadores dentro de la misma. Toda empresa necesita tener una cultura de empresa fuerte y sólida, alineada con los valores y propósitos de la organización.


Esa cultura debe ser positiva, real y factible. Debe ser puesta en práctica desde la dirección e implantada en todos los niveles. Tiene que ser conocida por todos, desde los empleados hasta los clientes, incluyendo a los colaboradores y cualquier persona que lo solicite.


Decálogo para la creación de una cultura de empresa:


Definir la identidad de la empresa


  • Tenemos que responder a la pregunta ¿Quiénes somos?

  • Tenemos que responder a la pregunta ¿Qué queremos?

  • Tenemos que establecer un rumbo claro

  • Respondamos a la siguiente pregunta ¿A dónde vamos, hacia dónde vamos?

  • Respondiendo también a la pregunta ¿Cómo vamos, por dónde vamos?

  • Sin olvidar preguntarnos ¿Quién nos dirige?

  • Hay que eliminar las posibles barreras


Prever los posibles obstáculos al proyecto y eliminarlos o evitarlos para que no lo arruinen


Reunir un buen equipo


  • Rodearte de gente más lista e inteligente que tú mismo y que aporte valor añadido para que todo salga según lo previsto

  • Comunicar esa cultura


Que todo el mundo esté al corriente y podamos llevarla a cabo


Es dentro de este decálogo donde habrá que ajustar las medidas emocionales de las que hemos hablado antes. No podrán ser todas, cuando menos al mismo tiempo, pero habrá que ponerlas en una escala de valores para ir implantándolas cada una en su momento.


El universo es un mundo muy cambiante también en su parte socioeconómica. Lo que hoy es casi estático mañana se mueve a la velocidad de la luz. Pero no sólo a nivel individual, sino también a nivel de organizaciones. Miles de millones de personas y millones de asociaciones en continuo movimiento requiere un ajuste de valores permanente que los pongan a ambas partes en situación de sinergia.


Tendremos que tomar decisiones, estas serán las que se ajustan más a nuestras ideas de identidad y rumbo. Y, apoyarlas con motivaciones que estén en línea con esas ideas y sirvan de estímulo suficiente a las personas que vayan a realizar dichas ideas.


TRATEMOS A NUESTROS TRABAJADORES COMO A NUESTRO MEJOR CLIENTE


En todas las organizaciones podemos encontrar cuatro tipos de empleados:


Trabajadores comprometidos:


Son aquellos trabajadores dedicados que se sienten parte de la empresa, que siempre hablarán bien de la organización.

La organización a través de sus objetivos y de sus valores ha sabido llegar a la persona, ha provocado un arraigo y sentido de pertenencia que hará que incluso en época de vacas flacas no abandonen el barco y sigan hablando bien de ella.


Trabajadores motivados:


  • Son trabajadores que responden bien a estímulos planteados.

  • Buenos profesionales que trabajan duro, persiguen conseguir los objetivos y al tiempo su desarrollo personal.

  • Si desaparecen los estímulos y los retos bajará su motivación.

  • La organización perderá talento.

  • Son personas que no han conseguido tener ese arraigo de pertenencia, aunque se encuentren identificados con los proyectos y su forma de desarrollarlos.

  • Recomendarán la empresa por su forma de trabajar y por sus proyectos.


Trabajadores desmotivados:


  • Son trabajadores que se conforman con desarrollar un trabajo suficientemente bueno, no entran a valorar la importancia de su labor en la empresa, simplemente hacen su trabajo.

  • Son personas que no enfocan con el objetivo, se dispersan fácilmente por la falta de motivación.

  • No recomendarán especialmente a la empresa.

  • Si buscan motivaciones buscarán otro trabajo. Si tienen miedo a salir de la zona de confort se perpetuarán.

Trabajadores no comprometidos:


Aquí entramos en terreno poco firme, evitan la participación y la colaboración con el grupo. Pasan el tiempo poniendo excusas.

Son personas que siempre protestan por el trabajo, haciendo siempre lo mínimo imprescindible.

Lo más negativo para la empresa, no es que no la recomienden, es que hablarán mal de ella.

A nadie se nos escapa que el fin de las empresas es vender, es su medio de supervivencia, pero el foco principal de la empresa ya no podrá ser el cliente, este tendrá que por lo menos compartir el protagonismo con los trabajadores. Para mejorar la organización debemos tratar a nuestros empleados como al mejor de nuestros clientes, para que se conviertan en los mejores embajadores de la misma.


Hay que trabajar para que el talento se una a la motivación y que los valores y objetivos arraiguen en la persona.


Por todo ello, la organización debe poner todos los medios para que los trabajadores comprometidos atraigan a los trabajadores motivados, poner encima de la mesa estímulos y retos para que los trabajadores desmotivados pasen al grupo de trabajadores motivados. Y, por supuesto, poner en marcha acciones para que los trabajadores No comprometidos no consigan arrastrar a los desmotivados.


CONCLUSIÓN


No tratemos a los empleados simplemente como trabajadores a los que se les paga un salario a cambio de la realización de un trabajo. Si hacemos eso veremos que la reciprocidad será la misma, el trabajador se limitará a hacer el trabajo y el tiempo por el que se le paga, suena la campana y hasta mañana. Estará desmotivado, con poco entusiasmo y correremos el riesgo de que lleguen a pasar a ser No comprometidos, lo cual es una rémora para la organización.


Veamos pues a los empleados como personas antes que como trabajadores. El ser humano es un ser que se mueve mayormente por impulsos, por sensaciones. Además, es por naturaleza agradecido, siente la necesidad de corresponder a sensaciones positivas.


Empresas, demos a las personas de nuestras organizaciones estímulos, motivaciones, retos, confianza, … y veremos cómo su crecimiento profesional suma, como su desarrollo personal suma y, más importante, como su cambio de actitud multiplica su valor añadido. El valor de una persona viene dado por la suma de su conocimiento más sus habilidades y esto multiplicado por su actitud.


Defendamos e impulsemos la Felicidad en el Trabajo, a medio-largo plazo la organización tendrá un beneficio tangible. Y lo bueno es que no será la empresa la única que ganará con ello, también saldrán beneficiadas todas las personas que trabajan en ella.


Hagamos de las empresas lugares de desarrollo y acción.


VAMOS A TRABAJAR LA “FELICIDAD EN EL TRABAJO”


Observatorio RRHH de Chile


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